Lunny Descarriado
Bilis
Y mala leche, hipocresía, falsedad, cobardía y falta de integridad. Julito se ha propuesto ser el ex concursante más follonero de Gran Hermano 10 y lo está consiguiendo a base de malas artes, insultos y puñaladas traperas por doquier. ¿Qué le ha pasado a Julito? ¿Dónde está ese entrañable pulpo que intentaba tocar teta a la primera de cambio y que todos pensábamos que tenía un corazón que no le cabía en el pecho? Yo, queridos pinganilleros, estoy confundido... y llevo ya varias semanas confundido.
No sé qué ha pasado en este Gran Hermano. Es precisamente lo que llevo preguntándome las semanas que he estado ausente. Hace un tiempo, servidor de ustedes creía tener claro quiénes eran los buenos en Guadalix y quiénes el manojo de arpías pero, oye, estas últimas semanas he vivido una revelación que ni el éxtasis de Santa Teresa (más o menos).
Yo, que en mi humilde ingenuidad confiaba en la bondad de Mirentxu... yo, que creía que lo de Palomares y Julito era una oda a la amistad bien entendida... yo, que deducía que Iván estaba contra el mundo... no, no podía estar más equivocado. Tras estos días me he dado cuenta de que Mirentxu esconde una víbora venenosa tras su fachada de amorosa matriarca, que Palomares y Julito no son más que dos muñecos de arcilla en manos de la maléfica donostiarra y que Iván (mal que me pese admitir mi error) es de las pocas personas íntegras que hay en esa casa.

Y antes de que nadie empiece a poner el grito en el cielo, me explico: primero, lo que hizo Mirentxu con nuestro compañero fue muy rastrero. La buena señora se permitió el lujo de culpar al compañero que le hizo la entrevista en el hotel de sacar a relucir la historia del disolvente y el mechero cuando ella es la única responsable de lo que dice. Segundo, la repentina animadversión de Julito hacia Liz tiene toda la pinta de ser la última manipulación de Mirentxu a sus dos amados nietecitos.
Sí, pinganilleros... finalmente el lado oscuro me ha seducido (es un decir) y me he dado cuenta de que la razón la tenía Iván. He visto que Mirentxu es una manipuladora y que Julito y Palomares están sometidos al yugo de su fregona, que Loli es una bruja malérrima y tuvo sometidas a Nani (la segundona de la jefa, que aún sigue bajo su influjo) y a Gisela (la tontita que hay en todo grupo de malas de insitituto).
En la casa ya tenemos a dos finalistas: Iván y Chiqui. Pero que empiece a simpatizar con Iván no significa que Chiqui sea santo de mi devoción, claro. Para que os hagáis a la idea, pertenezco a cuatro grupos de Facebook contrarios a la figura de la cargante murciana. Y como candidatos a ser el tercer finalista están Liz (la única mujer a quien las lágrimas salen disparadas de los ojos) y Orlando, el ente silencioso.
¿Quién debe salir? Está claro: Liz. Si sale la dominicana se liará parda en plató y lo de Puerto Hurraco quedará en una sencilla anécdota familiar comparado con lo del próximo miércoles. Así que manden GH LIZ al 5725 y agárrense los palos del sombrajo, que nos lo vamos a pasar bomba.
- Etiquetas: mirentxu, julito, pinganillo, final, buenos, malos
- Visitas: 2050
- Comentarios: 8


Nuevo comentario
Para poder opinar debes formar parte de la Comunidad de Portalmix
Iniciar sesión | Registrarse